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viernes, 4 de julio de 2014

El mal diseño en su máximo explendor

Este artículo es el primero de una serie que tenía en borradores a espera de ser publicados de una vez, es por eso que encontraréis comentarios a eventos y carteles de entonces. Empiezo además con una nueva sección en el blog relacionada con los desastres en el diseño: carteles y diseños similares que voy viendo en la calle. Los hay muy buenos y otros... mejor que no los hubieran hecho


Este cartel, que ya comenté brevemente en mi twitter, es una de las muchas representaciones de lo que podemos llamar mal diseño y en su máximo esplendor. Un cartel feo se mire por donde se mire, por culpa de ese afán que se tiene en los últimos tiempos de intentar imitar el cubismo de Picasso, y la combinación errónea de dibujos/ilustraciones con fotografías (mal) retocadas. Especialmente por esto último, pues hay perspectivas y proporciones erráticas, y muy poca coherencia a la hora de elegir de qué pones fotografías y qué dibujas. No se pueden poner fotografías de algunos emblemas de la ciudad y luego dibujar otros...
Y luego está el texto del cartel, el que se supone que anuncia el evento. Hay tal saturación de elementos -algunos incluso lo ocultan parcialmente- que no destaca demasiado y casi queda en segundo plano.

Este, como digo, es uno de los muchos ejemplos que he encontrado en mi ciudad en los últimos años...



          

        

...notando que últimamente veo una bajada aún más espectacular de la calidad, pasando de carteles de dudosa calidad a carteles que te dejan estupefacta...

CartelMercadosMálaga
"Te gustan los Mercados de Málaga...y lo sabes" no lo sé y prefiero no saberlo...
De unos años hasta ahora he observado una gran decadencia en el mundo del arte, no sólo en el campo del diseño gráfico.


ExposiciónCACMA
Una de las últimas exposiciones
en el CAC
Desde ciertas exposiciones que llegan al Centro de Arte Contemporáneo (recuerdo a una de mis profesoras que nos dijo que cuando estudiáramos toda la Historia del arte, comprenderíamos el arte actual... a día de hoy sigo sin entender muchas cosas)... hasta la decoración de locales, que tienen poco o nada que ver con el tipo de negocio del que se trata (e insinúa otros tipos), sin meterme en la mencionada cartelería de ciudad, los carteles de cine o todo tipo de publicaciones editoriales tales como revistas con portadas que son también para llorar.
RestauranteChinoFuengirola
Esto se supone que es un restaurante...chino



Yo realmente pensaba que era un efecto más minoritario o más concentrado en campos puntuales del diseño gráfico o disciplinas similares. Sin embargo, leyendo este post rescatado en Domestika (web que si no he recomendado ya, pues tardáis en visitar), comprendo que no sólo es algo muy extendido si no que la decadencia de la que hablaba es real. Y me ha hecho darme cuenta de que el problema no es que por ejemplo, casi nadie contrate a un buen diseñador... si no que es algo mucho más profundo.

El autor parte de los feos carteles que puede encontrar en Valencia y lo que puede encontrar en otras ciudades que teóricamente están menos avanzadas que su ciudad. Y lógicamente sí, la segunda supera a la primera con creces en este sentido. Porque en Valencia, como no, ocurre poco más o menos que como aquí.

Decía que el principal problema que yo creía que tenía el mundo del diseño aquí en España (al menos y que sepa) es que era evidente que ninguna empresa contrataba a un diseñador profesional. Ya no sólo porque es evidente que ningún diseñador (ni siquiera uno muy mediocre) haría semejantes atrocidades, si no porque especialmente a día de hoy y con los programas con los que se cuentan... es difícil cometer errores garrafales que yo veo a veces.

CarelFeelGood
Cartel promocional de esta obra de teatro. ¿Andan o flotan?
Es lo que he expresado en múltiples ocasiones: tal y como está evolucionando Photoshop o incluso Gimp, debería resultar complicado equivocarse con según qué acciones o trabajos.
Sin embargo, año tras año se ven los mismos errores o incluso peores. Sencillamente porque no se contratará a profesionales, si no a personas que a lo sumo, se han formado con cursillos profesionales o han hecho auto formación. A lo sumo. Tal y como funcionamos en este país, eso sería un milagro. Es más generalizado pagar al becario de turno o alguien que crean que está minimamente relacionado con el gremio y ya. Así le pagan mucho menos que lo que le pagarían a un diseñador.

Se puede pensar que me lo estoy inventando pero quién leyó mi post en mi blog cultural, encontró (o puede encontrar yendo casi al final de dicho post) un ejemplo de lo que estoy diciendo y que explica perfectamente el por qué por ejemplo, hay tanta portada parecida en el mundo editorial. El por qué la originalidad brilla por su ausencia.
También se puede pensar que es que cargo solamente con el producto español y que seguro que hay diseño de calidad. Lo habrá y en los mass media pero por el momento, no he encontrado ningún ejemplo. Pongo una captura de pantalla de este tuit donde la autora saca dos carteles de una misma película: un cartel francés y otro español. Juzguen ustedes:


¿Por qué ocurre esto? ¿todo se reduce al aspecto económico? Evidentemente no. Otros motivos que se mencionan tanto en el post como en Domestika, es que se está creando una cultura de mal gusto. De lo kitsch y de lo hortera. No sólo es que se hagan cosas feas si no que además, se hacen tantas y se ven tantas que la gente se está acostumbrando a ello. Le parece natural. Normal. Y por eso, se sigue practicando.

Tampoco debería extrañarme tanto pues forma parte de nuestra cultura actual. Vivimos en una época en la que lo más importante es ganar dinero rápidamente y para hacerlo, deben de llamar la atención. Y para llamar la atención... se recurre a todo tipo de argucias. Aunque eso suponga sacrificar tantas cosas que antes tenían su función y era importante para la persona que encargaba el trabajo.

¿Y cual es esa función? La de comunicar un mensaje. La de hablar a la persona que lo ve, sobre el producto o acto que anuncia e incluso sobre las personas implicadas en él. Alguno puede haber llegado hasta aquí y haber pensado que la funcionalidad del diseño, su utilidad, es mucho más importante que el cartel sea bonito o feo. Puedo admitir incluso que por deformación profesional, para mí al menos, cualquier defecto en cualquier imagen, me salta a la vista de inmediato. Pero tal y como decía al principio: se está llegando a un punto en que los defectos son tan destacables que llegan a formar parte de la imagen y llegan a deformarla demasiado. Aparte de que en el 99% de los casos, tampoco transmiten correctamente su mensaje. Hay muchos ejemplos aquí mismo, en este post que escribo. Por ejemplo, los dos del Festival de cine de Málaga que he puesto antes.

El segundo de ellos toma como tema principal algo que se vuelve a utilizar tres años después


El fenómeno fan. La alfombra roja y el desfile de famosos. O al menos, eso es lo primero que se me pasó por la cabeza al ver el cartel de 2010 (el del año pasado aunque muy sencillo, me parece mejor ejecutado) porque realmente, el nombre del cartel es El Encuentro y se refiere al encuentro entre el público y el festival (sin ser muy crítica, lo considero cínico pues el festival en sí no lo vive absolutamente toda la ciudad). Lo cual se entiende si consideramos que las personas que aparecen en el cartel van hacia el cuerpo tipográfico que anuncia el evento pero... si omitimos ese cuerpo tipográfico... ¿se sigue entendiendo el cartel como tal? Desde mi punto de vista... lleva a confusión y malinterpretaciones...

El otro cartel es un ejemplo de otra tendencia en los carteles oficiales: la de utilizar iconos típicos de la ciudad para realizar los carteles. Motivo por el cual, el cartel de la palmera (de la Feria) me pareció horroroso, pues las palmeras no son características de Málaga (si no obsesión inútil del alcalde que le dió por plantarlas aquellos años) y el primer cartel del Festival, el de este año, me parece bastante poco adecuado, lo mismo que el cartel de 2011


Para aclarar un poco, en el caso del cartel de este año, son la representaciones excesivamente minimalistas de las famosas Cinco Bolas que se encuentran en el centro de la ciudad, por C/ San Juan, junto a su iglesia


¿Y por qué han elegido este icono para el cartel de un festival de cine? ¿tienen relación? Según las historias que se cuentan, ni mucho menos. ¿Entonces? ¿aparte del juego de que la bola de abajo funcione del foco/lente/objetivo de turno? Ni idea de por qué lo han usado. Ni siquiera es uno de los iconos más famosos de la ciudad. No me equivocaría mucho si digo que muchos malagueños ni sabrían lo que era ¿cómo van a saber, aquellos turistas que vengan a la ciudad o las personas que participarán en el festival, qué demonios son las Cinco Bolas?

El cartel de 2011 sí opta por algo muy de Málaga: los espetos de sardinas. No es un mal cartel pero la ejecución de la idea no es muy buena. Creo que de hecho, el cartel de 2012, aunque más simple, si transmite mejor esa misma idea (aunque más generalizada a Málaga como ciudad pesquera y abierta al mar)


Son ejemplos de que lo que importa no es sólo hacer un cartel bonito o simplemente anunciar algo. Se trata de transmitir tu mensaje de forma adecuada, sin llevar a equívocos, confusiones, mal interpretaciones y polémicas. Es algo que también aprendes cuando te formas como diseñadora gráfica y que en realidad es básico para todo en la vida: tener un poquito de cultura general.

 Haciendo una búsqueda rápida en Google, encuentro el tercer cartel, de la web del propio autor. (Edición posterior: el blog donde encontré los que puse en un principio ha desaparecido y las imágenes dejaron de funcionar aquí. Solo he encontrado uno de características similares ya que es muy recurrente)




Los tres carteles no son más que un ejemplo claro de que quiénes lo diseñaron, ni son de Málaga, ni han vivido aquí, ni se han molestado en investigar un poquito aunque fuera, del festival de cine en sí mismo. Ignoro cómo fueron las bases de ese concurso y de otras convocatorias pero la ciudad de origen del autor del tercer cartel, confirma que fue un cartel para todo el territorio español. Es de Bilbao.

El primer cartel tiene un cierto pase. Tal vez es demasiado simplista pero creo que el mayor delito son los lunares. La Feria de Málaga se celebra en Agosto, no en Abril. La de Abril es la de Sevilla ;). Pero bueno, salvo eso, usa un elemento relacionado con el cine

El segundo es el peor de todos. Ya no sólo porque en la ejecución se palpa que es un estudiante o alguien que acaba de terminar sus estudios (por no pensar otra cosa), si no también porque utiliza dos elementos que no tienen absolutamente nada que ver, ni con Málaga, ni con el Festival de cine. ¿Vino? (y además tomado con pajita !!!) ¿paella de arroz como si fueran las palomitas? ¿en Valencia valdría este cartel? Me da que ni tampoco...
Sé que para saber qué tapas se suelen servir en Málaga, hay que venir aquí pero no habría sido muy desacertado haber puesto un tinto de verano (si no gustaba la idea de la cerveza) y pescaito frito. Boquerones. Sardinas...

De todos modos y salvo el envase de palomitas... todo lo demás tiene poco o nada que ver con un festival de cine. Hace pensar en el cine, sí, pero no en un festival de esa calibre. Y el tomar tapas, como el tomar el sol de la tercera imagen, es tan típico de la ciudad... que lo considero un tema demasiado manido.

El tercer cartel también es muy simple, aunque viendo lo que se suele elegir, tampoco lo considero un gran pecado. De hecho, el error está en eso, en la playa y el hecho de tomar el sol allí. Otra cosa es la playa como elemento genérico o relativo al mar, la costa...

Sí, Málaga es una ciudad costera. Se suele empezar a ir a la playa entre finales de Abril y Mayo, a tomar el sol (sólo los extranjeros y los valientes se llegan a bañar) pero aparte de como digo, típico y manido... puede conllevar a publicidad engañosa. Y no exagero.

Vuelvo a repetir, estamos hablando del Festival de Cine, no de la Feria. El primero suele ser entre Marzo y Abril, muy raramente en Mayo. Casi siempre después de Semana Santa (salvo este año que ha sido antes). El segundo siempre es en Agosto. Parece un poco tonto, más porque aparecen las fechas en los carteles, pero es evidente que no saben un detalle importante de la ciudad: el que yo llamo microclima malagueño. Gracias al cual, puede estar prácticamente todo el país cociéndose de calor en pleno Julio, con temperaturas de hasta 45º... y aquí poder llegar a tener hasta toda la niebla que no tenemos en todo el invierno. Eso sí, luego nos llega exclusivamente para nosotros, un terral del bueno que invierte los papeles y somos los que no podemos salir de casa sin morir fritos en el intento mientras incluso llueve en muchas partes.

Esto lo menciono porque, como se les puede preguntar a los que les gusta celebrar la Semana Santa, tenemos un tiempo ocasionalmente muy irregular. Especialmente en aquella época. Vamos, lo que es el entretiempo. Otoño. Primavera.
Que lo mismo tienes suerte y tienes una semana maravillosa (o diez días) de esplendoroso sol (y de seguro, de calor a reventar), o lo mismo se pasa toda la semana con el cielo nublado con un poco de suerte, y lloviendo a cántaros si no la tienes. O incluso puedes llegar a tener de todo: días de sol, días nublados y de lluvia... o tener sol y lluvia en el mismo día.

Lo que quiero decir es que usar el ir a la playa como reclamo para el Festival de cine de Málaga es un error tremendo que como digo, es normal que cometa alguien que  vive fuera... y no se ha molestado en investigar un poquito. A lo mejor es difícil saber que ocurre todo lo que he descrito (y cada año es diferente) pero por lo menos, podría haber elegido cualquier otro elemento o cualquier otro tema para hacer el cartel.

Sé que me he extendido mucho pero he mostrado algunos ejemplos gráficos y claros de otra de las muchas cosas de las que se hablan en el mencionado post: los diseñadores gráficos cuentan con una formación (o deben de contar) y unos conocimientos que no tienen cualquier persona que le guste el diseño y utilice cualquier programa o aplicación web que pueda encontrar por ahí. No se trata sencillamente de hacer lo que te piden, si no de hacer (como cualquier disciplina artística en realidad) un trabajo previo para la mejor ejecución posible y la aplicación de todo lo que has aprendido y vas aprendiendo a lo largo de los años.

Todo lo que se puede resumir en una palabra: profesionalidad.

Evidentemente, no paso por alto otro de los puntos importantes: los profesionales del diseño somos también culpables de esta situación en la que el sector se está destruyendo. No sólo por la crítica, auto crítica y el retardo que llevamos en reeducar en el buen diseño, si no también, en el ceder y permitir pésimos diseños para satisfacer al cliente.

Aunque supongo, que una cosa lleva a la otra: si no se valora lo que está bien hecho y se conforman e incluso les gusta, lo que es terriblemente feo y te obligan a ello... Hay poco que hacer, más si tienes que comer de ello...

Notas posteriores


Finalizando esta entrada, encontré el enlace donde se publican (actualmente es posible que no salgan o salgan los de ediciones posteriores) las obras finalistas (votadas por el público y las elegidas por el festival) del concurso del Festival de cine de este año. Pinchen y valoren lo que hay. Yo desde luego veo carteles que pecan de lo mismo que los que yo he encontrado: uso de temas inadecuados y diseños realizados por cualquiera que sepa usar un programa.

E insisto, la feria de Málaga es en AGOSTO, con lo que los lunares blancos sobre fondo rojo se pueden usar para el diseño del cartel de la feria...

Eso sí, mis elegidos de entre esos carteles, habrían sido estos tres:

Por mí, este hubiera sido un cartel maravilloso para representar el Festival de cine de Málaga, no sólo porque está perfectamente hecho si no porque la integración de un elemento del cine con otro elemento de la ciudad y típico del festival, como es el Teatro Cervantes (en el cuerpo central) es sencillamente magistral. No creo que haga falta mucho más.




Estesegundo cartel no se queda muy atrás. Además de muy bien diseñado, siguiendo la idea de otros carteles (como los que yo he enlazado aquí), usa el envase de palomitas como base de su composición. Dentro de este envase además, encontramos de forma muy bien distribuida e integrada, muchísimos símbolos o iconos típico de la ciudad. Por mencionar algunos: la torre Mónica, la Farola, el edificio del teatro Cervantes en el centro, la Catedral (donde incluye el elemento divertido y a la vez de ficción, con el ovni destruyendo la segunda torrre)...


Y por último, este tercer cartel, algo más sencillo pero creo que también es muy bueno. Sólo hay un elemento en todo el diseño y no es muy difícil de realizar: la claqueta, donde se ha puesto toda la  información del festival. Pero si observamos detenidamente, en su parte superior encontramos una silueta de la ciudad. Bueno, realmente sólo está la Catedral, la Alcazaba y la playa. Me gusta además la elección de ese azul y ese degradado que ayuda a destacar lo más importante del cartel.

En su conjunto, no es nada del otro mundo pero al igual que los otros dos, son desde luego, a mi modo de ver, mucho mejores que muchos de los que han salido elegidos cada año y desde luego, mejores que el que se eligió al final.




Si alguno de los autores de estos tres carteles llegasen a esta entrada, que sepan que tienen mi felicitación.

2 comentarios:

  1. lo QUE COMENTAS NO ES EXCLUSIVO DE TU PAIS TAMBIEN EN MEXICO SUCEDE OCACIONALMENTE SALUDOS ATTE FRANCISCO SANCHEZ RAMIREZ CIUDAD DE MEXICO

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    Respuestas
    1. Gracias por comentar. No es mucho consuelo porque eso significa que la profesión está en decadencia. Saludos!!

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